Podría decir que eso es exactamente el principio, el principio de una historia maravillosa que estoy viviendo con él desde ese día. Reconozco que soporta mi locura crónica, mis cambios de humor, y mis idas de olla habituales cada medio segundo, y eso hace que le quiera aun más. Se que aún estamos conociéndonos, pero creo que tenemos el resto de nuestra vida para hacerlo... o por lo menos es lo que siento ahora!!
Giovanni es alto, tiene gafas (aunque cuando no las lleva se le ven los ojitos y esta más guapo), es desgarbado y le pasa como a mi, anda echado para adelante, por lo que a veces tengo que decirle "ponte recto" como si fuese yo una abuela antigua acompañando a su nieto por la calle. Le gusta viajar, cocinar, y tiene una risa peculiar como si se ahogara, al principio me asustaba que fuese a darle un yuyu, pero ya me he acostumbrado y hasta me parece graciosa. Es como un osito, esta todo el día abranzándome. Besa muy bien, y es muy besucón. Le gusta despertarme cantando canciones de rimas fáciles, siempre con la misma música. No tiene carnet de conducir, y no le gusta mucho lo de ir en coche, porque esta malito de los oídos y lo pasa mal por el vértigo, nada que el metro no pueda solucionar, y el hecho de que yo conduzca ayuda mucho. Es un amante de los pequeños placeres de la vida, y de las cosas pequeñas. Le encanta nadar, el agua, y a veces participa en carreras en mar abierta.
Le encanta viajar... y una de las pequeñas tradiciones que tiene son las postales. Cada vez que se va a algún sitio, mi niño envía postales a la vieja usanza a todas las personas que hacen lo mismo con él. Tiene un corcho en su habitación, donde coloca siempre la ultima postal que recibe. El no sabe que he creado este blog para colgar todas las postales que pienso escribirle el resto de mi vida... y aprovechando que me voy de vacaciones para ver a mi familia unos días, voy a hacerle feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario